Visión de la Educación Rural
Por Olga Cabrera
Una visión fundamental orienta y otorga sentido a los lineamientos de política educativa rural, se constituye en un horizonte estratégico de llegada. Está visión entiende que la educación en las áreas rurales forma ciudadanos capaces de un desarrollo humano autónomo y de generar, gestionar y articular procesos de desarrollo sostenible, de carácter socio-económico y ambiental sustentados en los principios de valoración y uso sostenible de la diversidad biológica, la identidad cultural, la práctica de valores y la equidad a través de procesos educativos pertinentes a la realidad local.
Para ello la educación en el ámbito nacional debe elaborar programas curriculares abiertos y flexibles, que articulen la educación inicial, primaria y secundaria y respondan a las necesidades e intereses socio culturales, productivos y ecológicos de los sujetos de la educación, construidos con participación de la comunidad y de acuerdo a la diversidad que presenta la propia realidad educativa. La educación rural forma ciudadanos críticos, creativos y democráticos. Forma ciudadanos con capacidades para valorar su cultura propia, respetar las diferencias de género y la diversidad cultural y generar procesos de desarrollo incluyentes en relación armónica entre persona - naturaleza - sociedad.
La institución educativa rural basada en una gestión participativa y democrática de la comunidad, promoverá una educación de calidad con pertinencia cultural contribuyendo al desarrollo sostenible en el marco de la descentralización y el principio de subsidiariedad. Estará constituida por docentes con una sólida formación profesional involucrados con el desarrollo sostenible de su comunidad, consientes de su rol, con autoestima y valores, capaces de lograr una convivencia armónica con la sociedad y la naturaleza, para alcanzar una mejor calidad de vida.
Es una visión que si bien sitúa sus objetivos estratégicos de mayor envergadura en el largo alcance, no descarta que ellos puedan conseguirse en el mediano plazo, si bien deben de construirse desde ahora, en el corto plazo. Si señalamos el 2015 como un año meta podemos afirmar que la evaluación de los aprendizajes en las áreas rurales, para ese momento, se desarrollarán como un sistema integral, participativo, con metodología y normatividad pertinentes, contribuyendo a la formación y desarrollo integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes como personas humanas en el marco de una cultura democrática.
En esa perspectiva hay que comprender y avizorar a la política educativa rural como un mecanismo esencial en el desarrollo continúo de la persona y la sociedad. No como una vía entre otras, sino como la más importante que puede permitir a las poblaciones rurales superar la pobreza, la exclusión y la desigualdad. Esa es la visión que debemos tener sobre la educación para las poblaciones rurales. En esa visión, a mediano plazo las comunidades rurales del Perú están insertadas en los procesos de afirmación de la equidad mediante:
- Acceso a una educación con calidad y equidad de género, desde la educación inicial, mediante diversos programas que respeten la cosmovisión local motivados por un desempeño profesional eficiente y con participación activa de la familia en sus organizaciones respectivas.
- Instituciones educativas debidamente equipadas que promuevan el uso de tecnología de punta, como resultado de la ejecución de planes concertados en el ámbito local y regional que contribuyan a la formación y al desarrollo humano con calidad de vida.
